“—Yo soy su hermano José, el que ustedes vendieron a Egipto; pero por favor, no se aflijan ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido, pues Dios me mandó antes que a ustedes para salvar vidas. (…) Así que fue Dios quien me mandó a este lugar, y no ustedes.” (Génesis 45:4,5,8)

Al colgar el adorno de la túnica en tu árbol de Jesé, piensa en las veces que Dios usó dificultades o problemas para traer bien a tu vida.

Practica: Devolver bien por mal. ¿Alguien te ha dicho algo que te ha ofendido? ¿Alguien te ha hecho algo injusto? ¿Alguien te ha causado daño? ¿Necesitas perdonar a alguna persona en estos días de Adviento? Alguien dijo que cuando alguien nos hace daño o nos trata injustamente, podemos elegir amargarnos (en inglés, get bitter), o volvernos mejores personas (en inglés, get better). José eligió lo segundo, y fue capaz de perdonar de corazón a sus hermanos. Escogió devolver bien por mal, escogió ser un colaborador de Dios. Que este Adviento podamos ser colaboradores de Dios para salvar vidas, perdonando, restaurando y devolviendo bien por mal.

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Consigue el libro “El Arbol de Jesé… Celebrando el Adviento en familia”   (también disponible en Amazon) y el  kit de adornos complementario. (o si lo prefieres puedes descargar el imprimible gratuito con los adornos en blanco y negro para colorear en casa).

¡Feliz tiempo de Adviento!