Actualmente…Mayo 2020

Ahhh… Mayo… ¡Qué bonito eres! Cada año me gustas más… Pero ya te estás yendo… y parece que poco a poco vamos empezando a ver la luz, esa misma que has traído cada mañana, y esa multicolor de cada atardecer largo y tardío… Aquí estamos, y seguimos adelante, un día a la vez.

Estas son las prácticas que en Mayo me han ayudado a vivir la vida en abundancia…

  1. Caminar… oh, ¡hemos vuelto a caminar! ¡Cuánto lo echaba en falta! Cuánto bien me hace perderme en el bosque, caminar en la naturaleza, respirar el olor de los robles, los eucaliptos y los pinos… He disfrutado como una niña volver a tener «permiso» para caminar… ¿Quién hubiera dicho que necesitaríamos permiso para hacerlo? ¿De cuántas caminatas me he privado en el pasado? Si algo tengo claro es que no quiero vivir arrepentida de todo lo que no hice. Caminar, pintar, leer, viajar… Completa la frase: «No quiero vivir arrepentida de no haber _____________ «
  2. A week in the life. Fiel a mi cita de cada año, he acudido a la convocatoria de Ali Edwards a documentar una semana de mi vida. Como siempre digo, no puedo recomendarlo lo suficiente. ¡Me encanta este proyecto y todo lo que me ha aportado a lo largo de los años! ¡Este fue mi 11vo. año consecutivo y me siento muy feliz de tener todos esos recuerdos. Cada álbum es un pequeño reflejo de este mantra que ha dado subtítulo al blog: #verlosagradoenlocotidiano
  3. Tea breaks. Si algo he disfrutado de la cuarentena ha sido el regalo de tener las tardes tranquilas, sin «tener que» ir a ningún sitio y con tiempo para preparar un té o un mate, sentarme y simplemente estar. Me había olvidado lo que era, y creo que me va a costar mucho volver a las prisas de las tardes, con las actividades de los niños. Estaba escuchando otro podcast, y la autora decía algo parecido: ¿Cómo vamos a hacer el curso que viene para conservar lo bueno que nos ha dado esta pandemia, para no entrar en tanta vorágine, para ir más lento? Otra amiga lanzó la pregunta sus redes, «¿qué vas a echar de menos de la cuarentena?, y más de la mitad de las respuestas tenían que ver con la vida más tranquila, y las NO prisas… En eso estamos… Aprendiendo.
  4. Escuchar podcasts. Me encantan los podcasts. Tengo varios que sigo fielmente, sobre todo cuando salgo a caminar o cuando cocino. Alimentan mi cerebro y me llenan de inspiración e ideas. A veces, si voy caminando, tengo que parar para apuntar alguna idea o alguna frase que me deja pensando… ¿les pasa?
  5. Counseling: es algo que llevo haciendo hace unos meses y me ha venido muy bien. Estoy quedando una vez al mes con una counselor profesional. En otro momento de mi vida hubiese sentido vergüenza de mostrarme vulnerable, de contar que estoy «recibiendo ayuda» (en casa de herrero, cuchillo de palo!). Pero aquí estoy, contando que charlar con un terapeuta me hace bien y me ayuda a seguir creciendo. Si te sientes trabada en algún tema de tu vida, lo super recomiendo. Es una inversión para la salud integral!
  6. Crear: Un diseño de paisaje, nuevas acuarelas, nuevas recetas, una nueva página web, no he dejado de crear cosas. ¿Será la explosión de la primavera? ¿Será el aumento de vitamina D en mi cuerpo? ¿O será que el descanso de marzo y abril me ha hecho recuperar fuerzas? Hace unos días leía que «cuando nos quedamos quietos y dejamos que nuestra vida descanse, sentimos una renovación de energía y una gradual caridad de percepción». (Wayne Muller). Sinceramente creo que esto es lo que me está pasando o me ha pasado, gracias al descanso obligado de Marzo y Abril. ¿Alguien más se siente así? ¿Con nuevas fuerzas y energías para crear?
  7. Imaginar: hace unos días escuché a alguien decir que la imaginación es una disciplina espiritual. No lo había pensado de esta manera, pero tengo que decir que estoy de acuerdo con ella. ¡Y pienso que la capacidad de crear y la imaginación están tan conectadas! No podríamos crear si no tuviésemos imaginación. No tendríamos esperanza si no tuviésemos imaginación. No haríamos planes si no tuviésemos imaginación. La imaginación que Dios nos ha dado es algo sagrado y que merece ser tratada como tal. La imaginación nos guía hacia la Belleza, hacia la Verdad, hacia la Libertad. En definitiva, la imaginación es otra forma de decir fe.
  8. Tejer: Estoy haciendo unos trapitos para la cocina, super fáciles y que han tenido mucho éxito en instagram. Tejer me relaja, es una actividad que me despeja y al mismo tiempo me concentra. ¿Será eso la definición de «mindfulness»? ¡Te animo a tejerte el tuyo!
  9. Leer: Con los niños hemos terminado Harry Potter 6 y Una Grieta en el Espacio. Este último lo super recomiendo. Empecé a leer Spark Joy de Marie Kondo y me lo estoy devorando! Cuando pensaba que con el libro 1 ya era suficiente, este segundo me ha sorprendido. Me ha hecho profundizar en su teoría y darme cuenta que aún no he terminado con mi «tidying marathon» .
  10. Escribir: Sigo escribiendo cosas que aún no puedo mostrar ni contar, pero con mucha alegría les comparto dos novedades:
  • mi libro Andando por el Camino ya está disponible en formato e-book!(la versión impresa se agotó hace un par de años y no tengo previsto reimprimirlo. Aunque si prefieres la versión impresa, siempre puedes adquirirla en Amazon.es o Amazon.com.
  • he creado un «hijo» de Andando por el Camino: el Libro para Colorear, también en formato e-book. Es el complemento ideal para acompañar la lectura del libro original y está disponible en mi tienda web . Necesitas tener una impresora o mandarlo a imprimir. Si tienes hijos en edad pre-escolar, te lo super recomiendo, tengas o no el libro original (aunque obviamente funciona mejor si tienes los dos)! Es ideal para este tiempo de cuarentena, para ayudar a los niños a seguir repasando las letras, los sonidos y recordando cómo es Dios.
¡Eso es todo por ahora! ¡Espero que te sirva de inspiración!